Acromirmex spp

Las especies más comunes en CABA son: Acromyrmex lundi “hormiga negra común”, A. lobicornis “hormiga negra del sur u hormiga overa”, A. striatus “hormiga colorada podadora u hormiga reventota", A. heyeri “hormiga colorada chica”, A. ambiguus “hormiga renegrida”.
Son consideradas como los principales “herbívoros” en los trópicos y subtrópicos, afectando el 17% de la producción de hojas de los bosques tropicales. Las hormigas podadoras, con sus fuertes mandíbulas, desbastan el material vegetal ocasionando importantes defoliaciones, muy perjudiciales, especialmente en las primeras etapas del cultivo.
Las hormigas del género Acromyrmex son las más abundantes en parques y jardines de Buenos Aires y las que originan mayores daños, atacando a casi todas las especies cultivadas. Podan hojas y brotes tiernos que ellas mismas transportan hasta el hormiguero para utilizarlas como sustrato de un hongo que ellas mismas cultivan (son fungívoras o micetófagas). También atacan colmenas abandonadas para proveerse de cera. Además son depredadores de insectos y de pequeños invertebrados.
Las hormigas cortadoras pueden ser fácilmente identificadas, del resto de las hormigas, por la presencia de un gran número de espinas en su tórax y por su primer segmento abdominal (propodeo o epinoto), el cual está unido al tórax en todo su ancho, siguiéndole 2 segmentos que forman el pedicelo o nodo y el resto del abdomen o gáster.
Las obreras, de color marrón oscuro casi negro, miden aproximadamente entre 0,6 a 1,2 milímetros de longitud. Poseen antenas filiformes y geniculadas o en forma de codo. Los machos son pequeños, alados y de color negro amarronado. El tórax con espinas, por lo menos 4 pares.
Viven en colonias, compuestas por unos cientos o miles obreras y una o más reinas. A medida que crece la colonia aparece la diferenciación de los individuos obreras, que efectúan distintas tareas: Jardineras (cultivan el hongo), Recolectoras/Podadoras (podan y cortan el material vegetal en trozos), Transportadoras o Acarreadoras (acarrean el material desde el lugar de cosecha hasta el interior del hormiguero), Soldados (se encargan de la protección de la colonia y del hormiguero), Nodrizas (alimentan y cuidan a la reina, a las larvas y a los huevos). Otras se encargan de agrandar el hormiguero, erigiendo cámaras, galerías y removiendo los materiales de desecho del hormiguero.
Los huevos son puestos en cámaras especiales. Una reina puede poner en su vida más de 20 millones de huevos. La hembra, después de ser fecundada por varios machos, puede contener más de 200 millones de espermatozoides, en su espermateca. Es ahí cuando buscará un sitio adecuado para hacer un pequeño orificio, de 10 a 15 milímetros el que luego ampliará hasta 300 milímetros, para construir una cámara de unos 60 milímetros, fundamento del nuevo hormiguero. El desarrollo completo del mismo lleva entre 2 y 3 años.
La reina, formidable en tamaño con respecto al resto de su progenie, puede vivir más de 20 años, las obreras entre 3 y 4 meses.
En la ciudad de Buenos Aires y alrededores el “vuelo nupcial” (vuelo de apareamiento) se produce entre noviembre y febrero.
La actividad de las hormigas está en relación a la temperatura ambiente. En invierno se incrementa cuando las temperaturas son mayores y en verano fuera de las temperaturas extremas. Su mayor actividad se produce desde las últimas horas de la tarde hasta las primeras h
as de la mañana.
Camponotus spp
(hormiga carpintera)

Denominada comúnmente “hormiga carpintera” u “hormiga de la madera”. Su nombre coloquial hace referencia a que está capacitada para hacer nidos en la madera de nuestras edificaciones, aunque en el ámbito rural puede construirlos en el suelo.
Está considerada como una plaga estructural domiciliaria. Esencialmente produce daños en el madera en de edificios utilizados por el hombre.
En exteriores, habitan preferentemente troncos cuya madera está húmeda y blanda.
En interiores, habitan en la madera de los techos de las casas, especialmente en la tirantería húmeda y/o podrida, donde cavan galerías para anidar. (No son capaces de perforar la madera seca con menos de un 15 % de humedad). Hacen galerías en sentido de las vetas de la madera. Los restos de la excavación (pequeñísimas virutas) son llevados al exterior formando pequeños montículos que delatan su presencia.
Generalmente tienen un nido principal, habitualmente en un árbol viejo (p. Ej.: en de una caries) o en un árbol muerto y varios nidos satélites que pueden estar en viviendas, galpones, quinchos, etc.
Las especies del género Camponotus presentan gran variación individual de tamaño corporal (=polimórficas). Las obreras miden entre 5 y 15 milímetros de longitud.
Son de color negro o grisáceo oscuro con bandas de color gris claro en el abdomen. No poseen espinas (forma práctica re diferenciarlas con las hormigas cortadoras, que si las tienen) ni aguijones. Poseen un anillo de pelos en la parte postero-superior del gáster. Tienen mandíbulas muy prominentes que le sirven para cortar la madera.
Viven en colonias pequeñas y medianas. La población de una colonia madura en unos 3 años y fluctúa entre 2.000 y 3.000 individuos. Es en ese momento cuando comienzan a aparecer las formas aladas (sexuadas), cuyas hembras (reinas) serán las encargadas de fundar nuevas colonias. Por lo general cada colonia produce nuevos hormigueros después de los 2 años. Las colonias son móviles, pudiéndo trasladarse, de un sitio a otro, cuando las condiciones se tornan desfavorables.
Camponotus mus es nativa de la Argentina. Es la especie de hormiga que más comúnmente podemos encontrar en nuestras viviendas. Utilizan como sustrato de nidificación la madera.
Una gran proporción de su dieta consiste en la ingestión de soluciones azucaradas, que guardan en su buche y que luego transportan al nido, donde son repartidas entre los individuos de la colonia por contacto boca a boca (trofalaxis). También se alimentan de insectos muertos. No se alimentan de madera.
Deambulan constantemente en búsqueda de alimento. No podan plantas ni tampoco comen material vegetal. Tienen períodos de letargo invernal y son muy activas en verano. Recolecta, habitualmente, soluciones azucaradas de exudados de ciertos homópteros (pulgones, cochinillas, entre otros) y nectarios extra-florales motivo por el cual se pueden encontrar en plantas.
El vuelo nupcial o de apareamiento de esta especie, suele suceder en verano, a partir del mes de noviembre en la latitud de Buenos Aires.
Linepithema humile

Aunque su nombre telúrico es “hormiga argentina”, es originaria de Brasil y de Bolivia.
Es altamente contaminante por transitar áreas pobladas de microorganismos y luego hacerlo sobre alimentos, mesadas, utensilios, vajilla, biberones, medicamentos, instrumental médico, etc.
Aunque es una plaga de importancia en muchos países, no lo es en nuestro país, no obstante está considerada plaga domiciliaria.
Las obreras son de color castaño rojizo y miden de 2,5 a 3,0 mm de longitud. Las reinas color marrón oscuro, miden entre 3,0 y 6,0 mm. Poseen 4 alas que pierden después del “vuelo nupcial”. Los machos son pequeños, con alas y de color negro amarronado. Su tórax carece de espinas. Su abdomen tiene un solo segmento peciolar y en el extremo caudal del abdomen posee un círculo de pelos.
Vive en grandes colonias, formadas por varios cientos o miles de obreras y varias a cientos de reinas. Coloniza áreas donde hay alimento seguro. Las colonias son dispersas, lo que dificulta su control.
El ciclo de vida (huevo - adulto) se cumple en promedio en 74 días. Los huevos son puestos en cámaras especiales. Las larvas son de color blanco grisáceo. Llegan a medir 2,5 milímetros de longitud. Las pupas al principio son blancas, se oscurecen a medida que avanza la metamorfosis. Miden 3 milímetros de largo.
Se alimentan de azúcares, jugos de frutas, secreciones vegetales y tienen relaciones simbióticas con homópteros (pulgones, cochinillas y moscas blancas), los cuales son trasladados a ciertos lugares apropiados, a cambio del líquido azucarado que expelen. Si los homópteros se encuentran sobre un cítrico, pueden alimentarse, complementariamente, de frutos y yemas. Roban, por la noche, miel de las colmenas nuevas y compiten, con las abejas, por las fuentes de néctar. Además, atacan las celdas con crías, por constituir éstas un alimento rico en proteínas. El pequeño tamaño hace que no puedan ser atacadas por las abejas guardianas del panal. Estas hormigas son muy agresivas y eliminan a otras hormigas en su radio de acción.
Los nidos se encuentran en tierra húmeda, debajo de construcciones o dentro de ellas. La diferencia con otras especies de hormigas es que, en general, cuando se encuentran hormigas de la misma especie, pero de colonias distintas, compiten, luchando hasta el exterminio de uno de los grupos. Al contrario, la hormiga argentina tiene la capacidad de reconocer a sus congéneres, aunque sean de otra colonia y buscan “el bien común”, lo cual las hace mucho más peligrosas.
Suele instalarse en edificios con buena calefacción, pues así obtiene energía gratuita para calentar a sus crías. En nuestras casas, se las ve merodear a lo largo de los zócalos. Ingresan y egresan por pequeños orificios o grietas o por la falta de material entre azulejos o cerámicas de cocinas y baños. También se ubican por debajo de las tapas de enchufes y llaves interruptoras de electricidad. Las colonias suelen estar, en interiores, dentro de las paredes, y en exteriores suelen refugiarse, en leñeras, debajo de maderas o piedras, etc.
Monomorium faraonis
(hormiga faraón)

Conocida comúnmente como “hormiga faraón”; es potencialmente riesgosa para la salud pública, por trasladarse por áreas contaminadas y transportar agentes patógenos a areas críticas.
No es una plaga por lo que consume, sino porque coloniza lugares críticos, como ser laboratorios donde la asepsia necesita ser prácticamente absoluta (viviendas, hospitales, colegios, albergues, hospicios, etc.). Su presencia es ingrata. Es, posiblemente, la especie de hormiga más dificultosa de controlar, pudiendo sobrevivir a los tratamientos de control convencionales.
Las obreras son de color amarillo a marrón rojizo y los machos de color casi negro. Obreras y machos miden entre 1,2 y 2,0 milímetros de longitud. Las reinas miden unos 4,0 milímetros de longitud y son más oscuras que las obreras.
La dimensión de la colonia puede variar desde unas docenas de individuos hasta unos miles e inclusive unos cientos de miles. En las colonias grandes puede haber unos cientos de reinas. Las obreras son monomórficas, es decir todas del mismo tamaño.
En Buenos Aires anidan en edificios, aprovechando que están calefaccionados en invierno. El lugar donde hacen sus nidos suele ser un área caliente (con temperaturas de 26 a 30º C), con humedad relativa alta (80%) y cerca de fuentes de alimentación y agua, por ejemplo, en paredes huecas, detrás de azulejos, caños de electricidad, contiguo a cañerías. Se alimentan de dulces, jugos de frutas, miel, gelatina, carnes y grasas.
Solenopsis ssp

Varias especies del género Solenopsis son sumamente agresivas, causan lesiones de diversa índole en personas ; incluso se han reportado muertes por shock anafiláctico. Sus picaduras son muy irritantes y provocan sensación de quemazón, de ahí su nombre vernáculo “hormiga de fuego”. Una misma hormiga puede hacer varias picaduras que al cabo de 1 o 2 días se transformará en una pústula blanca.
Otro daño, de índole secundaria, es el que se produce debido a que crían pulgones y cochinillas que resultan plagas de plantas, árboles y cultivos. En Buenos Aires está considerada plaga domiciliaria, haciendo nidos en tabiques y debajo de pisos de nuestras casas, los cuales cuando son abandonados originan rajaduras y hundimientos de tales estructuras.
Es una especie polimórfica, su tamaño oscila entre 2 y 6 milímetros de longitud. Son de color marrón oscuro (S. richteri) y rojiza (S. invicta). Poseen antenas de 10 segmentos con una clava o maza de 2 segmentos y un pedicelo de 2 segmentos. Presentan un aguijón. Los machos, además de ser más chicos que las hembras, tienen cabeza pequeña.
Todas las especies son muy activas y sumamente agresivas. Machos y hembras son más abundantes a finales de primavera y comienzos del verano, pero pueden verse durante todo el año. Son atraídas por la estática que produce la corriente eléctrica, causando deterioros cuando invaden acondicionadores de aire, reflectores y focos de luz, cajas telefónicas, transformadores, etc.
En sólo 7 a 10 días eclosionan las larvas las cuales empupan en apenas 6 a 10 días. Los adultos emergen en 10 a 15 días. La reina (1 o 2 por hormiguero) vive hasta 7 años. Produce unos 1.600 huevos diariamente durante toda su vida.
Los vuelos nupciales (apareamiento) son más frecuentes a mitad de la mañana y 1 o 2 días después de una lluvia, si la temperatura está por encima de los 22º C.
Suelen dispersarse artificialmente, debido al movimiento de panes de césped y plantas ornamentales en parquizaciones.
Básicamente son predadoras, aunque aceptan consumir otros alimentos, como: carne, grasa, manteca, nueces, otros insectos y secreciones dulces de plantas e insectos. Los nidos o refugios son característicos por presentar túmulos o terraplenes (montículos) de tierra suelta y se los encuentra donde hay humedad. Son de forma cónica, con una capa externa dura, resistente a la lluvia. Una misma colonia puede tener más de un montículo de tierra comunicados entre sí, por medio de galerías subterráneas.
Las colonias pueden tener hasta 500.000 de obreras. El trabajo se divide por la edad (muy poco por tamaño), las más jóvenes cuidan a los huevos, larvas y pupas; las de mediana edad mantienen y protegen a la colonia; mientras que las más viejas forrajean en busca de alimento.
Tapinoma spp

Suele presentarse en el interior de nuestras casas, en establecimientos elaboradores de alimentos y en depósitos de materias primas alimenticias, cuando su principal alimento, la secreción que producen ciertos homópteros, comienza a disminuir y esto es coincidente con las épocas de temperaturas frías y/o posterior a las lluvias. En las aceras de las ciudades suelen formar nidos debajo de las baldosas, las cuales pueden llegar a aflojarse debido al material removido.
De color marrón negruzco o café, se las suele confundir con la hormiga argentina (Tapinoma sp. es más oscura). Las obreras miden de 2,1 a 3,2 milímetros de longitud.
Esta especie es poligínica, es decir, que varias reinas fundan un mismo hormiguero. Se las suele observar en ambientes caldeados, como viviendas y fábricas. En las viviendas construye sus nidos dentro de tabiques, preferentemente cerca de cañerías de agua caliente. En exteriores suelen verse obreras de mayor tamaño que se albergan, principalmente, debajo de diversos objetos. Suele establecer sus nidos en sitios no muy duraderos, habitables solo por unos días, como ser montones de basura, pilas de ramas cortadas o escombros. Esto lleva a mover continuamente el lugar de nidificación. Como término medio, desplaza su nido cada 13 días.
Prefieren dulces, proteínas y grasas, también carne y queso. En exteriores se alimentan de néctar, secreciones de plantas, insectos y semillas. Cuidan a los homópteros.
Al sentirse agredidas exudan un penetrante (aunque no necesariamente desagradable) olor a alcohol (parecido al que engendra el coco podrido). Cuando son aplastadas también producen un fuerte olor; es por eso que se la llama familiarmente “hormiga olorosa”.
Las colonias pueden tener desde una docena de obreras y una reina o, lo que es más común, varios nidos con miles de obreras y cada nido con cientos de reinas activas.